Copntinuo la lectura de 1Q84, la novela de Murakami, voy despacio porque no es de las que enganchan, aunque si agradable de leer.
El original título viene de que la acción se desarrolla en el año 1984, un pequeño guiño a Orwell, pero que parece, al menos de momento, no tiene nada que ver con el argumento de la novela.
El argumento es de lo mas original, son dos novelas en una. La llamemosle trama principal trata de un fraude literario, y la secundaría parece que es la novela que han escrito los personajes. Como toda novela tiene algo de biográfico, ahí es donde las dos historias se entrecruzan.
La novela de la novela, es de lo mas fantasioso, sobrepasa el realismo mágico a la japonesa que aparecia en "El pájaro que da cuerda al mundo" y entra dentro del reino del manga japonés. Cada capitulo es mas sorprendente que el anterior.
Con todo, salta el mosqueo cuando aprecias que esta es una novela muy feminista. Feminismo y best seller igual a fraude. Pues es sabido que por cada hombre lector hay diez mujeres. Lo que huele a obra prefabricada para vender. Sospecha que se acentua por la misma trama de la obra que pone al descubierto los tejemanejes de las editoriales, ya en 1984. Hoy en día es peor. Y vemos que Dan Brawn o James Ellroy escriben sobre lugares que nunca han pisado y acompañados de una legión de asistentes. Por cierto el otro día vi un documental que demostraba que Shaskepeare no escribio sus obras.
Bueno, no le vamos a quitar mérito a Haruki Murakami por unas sospechas mezquinas. Que ha desmostrado talento suficiente. Todo el mundo tiene derecho a escribir una novela feminista. Incluso el Grey ese de las sombras. Aunque si puedo evito que me coman el coco...y me saquen los dineros.
¿Feminista? ¡Húyamos!
ResponderEliminarTan aborrecible me parece un extremo como el otro.
Ahora resulta que Shakespeare, ¿no escribió sus obras?...Si cada vez que teníamos un examen, una amiga decía: sólo faltaba que todo este rollo que nos tenemos que meter en la cabeza sea mentira... y va a tener razón.
ResponderEliminarJe je je... No tengo idea de si el Cervantes de la Pérfida Albión se rascaba la entrepierna mientras otros escribían por él, pero sí sé que Dan Brown la cagó a conciencia en su novela donde mencionaba escaleras en nuestra Giralda, cuando estas son inexistentes, ya que se trata de rampas construidas para el paso de un caballo, para que el imán accediera a la cúspide de la entonces mezquita.
EliminarLas bobadas acaban siendo divertidas cuando se prefiere reír por no llorar.