Sin duda esta época que nos ha tocado vivir será conocida como el Juancarlismo, otra era aciaga de nuestra historia. Que durante casi 40 años, los sucesores de Franco y su franquismo impusieron su peculiar régimen de iniquidad, mas perverso que el original, pues se disfrazó de democracia, lo que no fue mas que una gran estafa.
Muchos y variados personajes han pulularon y medraron en tan singular regimen, aunque sin duda el mas cospicuo fue un tal Jesús Polanco. Procer del franquismo con el cual hizo importantes negocios a costa de los niños obligados a comprar sus libros de texto año tras año. Supo arrimarse al caballo ganador, un PSOE (renovado), remedo del PSOE histórico de la República, pero que con el cual no tenía nada que ver, pues lo componían una serie de elementos oportunistas y corruptos a sueldo de la socialdemocracia alemana, que les financió y aupó al poder.
Desde allí perpetraron toda clase de desmanes contra el estado de derecho, entre los mas significativos la sumisión del poder judicial y la fagotización de toda la izquierda, vía compra de sus lideres, muchos de ellos militantes del extinguido PCE y de otras formaciones. A la par que se llenaban los bolsillos con ahínco.
Cierto es que todo esto el rey se lo miraba desde su balcón con vistas privilegiadas, pues su único papel, tras su fallido golpe de estado quedo sumido en mera figura decorativa. Pues perdió todo el poder que le había legado Franco en aquella noche aciaga del 23-F, en la que traicionó a todos. No solo a sus compinches, sino a todos los españoles e incluso al él mismo. Aunque se lo ha cobrado con ganas, una vida regalada, de mujeres y dinero.
No menos suerte tuvo la derecha de este país. Personificada por Manuel Fraga, al que el rey relegó por miedo a su capacidad intelectual y honestidad, no le convenía. Prefirió a alguien manejable, como Adolfo Suárez, quien fracasó en su intento de dotar a este país de una democracia consolidada. Cuarenta años después, todavía estamos en poder de los poderes fácticos y oligárquicos del franquismo.
La historia del Juancarlismo, es la historia de un gran fracaso. Ahora da sus últimos coletazos, entre escándalos de corrupción y ruina económica y política. Gobernados por un individuo apático y sin carisma que ha llegado al poder por incomparencencia del rival. Una izquierda vendida y alejada de sus electores naturales a los que ha traicionado demasiadas veces.
Todo muy lamentable, muy mejorable. Demasiado despropósito. Lo malo es que si estuviéramos en un lugar sin oportunistas y corruptos, en un lugar en que no hubiera problemas y todo funcionara correctamente, no estaríamos en este mundo.
ResponderEliminarHemos llegado a un punto en que están saliendo a la luz muchas cosas que ya sabíamos. Sin embargo hemos sufrido tantos atropellos, que ya no vemos según qué cosas con tanta indiferencia. Se ha juntado todo, ¿casualidad?